"I obviously came here to play more" – Giovanni Reyna reflects on Gladbach struggles and burning World Cup ambition
Giovanni Reyna reflects on his challenges at Gladbach and World Cup ambitions.

Los Rockets, un equipo de ciclismo, están sorprendiendo en el Giro de Italia. Kittel, un miembro clave, comparte las claves de su éxito en esta competición.
Giro de Italia
Kittel, pieza importante de este curioso equipo, analiza en MARCA en este inicio de 'Corsa Rosa' las claves de un grupo que está revolucionando el Giro y el ciclismo en general

Los Rockets, en el Giro.
07:06CEST
Los Rockets son un equipo de ciclismo que está revolucionando el Giro de Italia con su enfoque innovador.
Kittel es una pieza importante del equipo y analiza las claves del éxito de los Rockets en el Giro.
Los Rockets están cambiando la percepción del ciclismo al combinar su presencia en YouTube con su actuación en competiciones como el Giro.
Se espera que los Rockets continúen sorprendiendo con su rendimiento y estrategias innovadoras durante el Giro de Italia.
Giovanni Reyna reflects on his challenges at Gladbach and World Cup ambitions.

Descubre Whirly Derby, el divertido juego de mesa de canicas que todos quieren probar.
Barcelona's Hector Fort aims for first-team return despite loan challenges.
Catch today's Copa do Brasil match and updates on Man City and Italy final!

Neuer's potential return to Germany's national team is being debated internally despite public denials.
Liverpool eyes another PSG player as Alisson's Juventus move looms
See every story in Sports — including breaking news and analysis.
El Giro de Italia es un territorio de jerarquías antiguas. De autobuses mastodónticos, presupuestos de vértigo, estructuras con décadas de oficio y apellidos que pesan casi tanto como una maglia. Por eso resulta tan extraño, y tan fascinante, ver que uno de los proyectos que más curiosidad despertó en esta Grande Partenza de Bulgaria nació no en un despacho ni en una fábrica de bicicletas, sino alrededor de una cámara, unos retos disparatados y un grupo de amigos grabando vídeos en el Tour de Francia. Pero ahí están. Sonriendo, grabando, compitiendo… y ganando.
El Unibet Rose Rockets no es una ocurrencia simpática de internet. Tampoco una anécdota viral Es un equipo profesional de verdad. Uno que ha aterrizado en el Giro con cinco victorias en solo unos meses de 2026, una de ellas en el WorldTour gracias a Dylan Groenewegen, y con una identidad tan reconocible que ha terminado abriéndose paso en un deporte que muchas veces sigue hablando en voz baja, puertas adentro y con las cortinas echadas. Ellos hicieron lo contrario: encendieron la cámara. MARCA pudo hablar estos días en Bulgaria con Marcel Kittel, una de las caras visibles del proyecto y pieza clave en su desarrollo mediático. El alemán explica el fenómeno sin adornos, como quien conoce bien el valor de una idea sencilla cuando se ejecuta con convicción.
“La base de nuestro equipo es que tenemos un alto enfoque en el alto rendimiento. Somos muy profesionales, trabajamos muy duro, pero tenemos la ventaja de tener a los medios como una de nuestras identidades principales”, cuenta Kittel. Ahí está casi todo. Porque los Rockets entendieron antes que muchos que en el ciclismo actual ya no basta con correr. Hay que contar. Hay que enseñar. Hay que permitir que el aficionado entre, aunque sea un poco, en ese mundo que durante años pareció reservado sólo a los que tenían pase de equipo, acreditación o un sitio en el bus. “Queremos mostrar nuestra historia, contar nuestra historia. Eso requiere momentos buenos y también momentos estresantes”, añade Kittel.
Y lo hacen de verdad. Sin demasiada cosmética. Aparecen las victorias, claro, pero también los nervios, las dudas, los viajes eternos, las bromas malas, los parkings, las caras largas y esa trastienda del ciclismo que casi siempre queda fuera de plano. El aficionado no ve sólo resultados. Ve personas. Y eso, en tiempos de distancia y mensajes prefabricados, vale oro.
El origen está en Bas Tietema, Josse Wester y Devin van der Wiel, tres creadores de contenido que empezaron jugando con el ciclismo desde el canal **‘Tour de Tietema’.**Retos con aficionados, concursos de caballitos, vídeos entre el caos de la caravana, pizzas entregadas a corredores exhaustos al final de una etapa del Tour. Parecía entretenimiento sin más. Una manera fresca de mirar un deporte solemne. Pero aquella broma fue tomando forma, público y músculo hasta convertirse en una comunidad enorme.
Después llegó el salto que parecía imposible. En 2023 nació el equipo. Primero Continental. Luego ProTeam. Más tarde, las invitaciones importantes. Después, los patrocinadores. Y, finalmente, los corredores que hasta hacía poco parecían pertenecer a otra liga.
El gran golpe fue Dylan Groenewegen. Un velocista de verdad. Ganador en el Tour. Nombre mayor en los sprints. El neerlandés apostó por una estructura que no hacía tanto grababa vídeos en parkings y puertos de montaña**. Y la apuesta salió redonda: cuatro victorias en 2026 y una primera alegría WorldTour que cambió también la percepción del proyecto.**

Dylan, en este Giro.
Pero quedarse sólo en los resultados sería perderse lo esencial. Lo más interesante de los Rockets es la forma en la que ha construido una identidad. En un pelotón donde muchos equipos comunican igual, con las mismas frases, los mismos vídeos, los mismos comunicados y el mismo envoltorio corporativo, ellos decidieron parecer otra cosa. Cámaras dentro del bus. Transparencia. Humor. Cercanía. Un lenguaje más natural. Menos marca. Más gente. Kittel lo resume con precisión: “Los corredores pueden concentrarse en dar todo, pero no sienten esa presión porque también mostramos esos momentos. Eso nos hace fuertes. Crea una buena identidad y un buen ambiente”. Y funciona.
Alrededor del equipo ha nacido algo que ya no se parece sólo a una afición. Tiene más aire de tribu. En carreras como la Amstel o Roubaix empezaron a verse seguidores con sus colores, jóvenes, familias, curiosos, gente que quizá nunca habría conectado con el ciclismo de siempre y que ahora se asoma a las carreras porque alguien les abrió una ventana diferente.
Mientras muchos equipos buscan desesperadamente la fórmula para atraer nuevas audiencias, los Rockets la encontraron casi sin proponérselo: hablar el idioma de internet sin burlarse del ciclismo. Ser modernos sin dejar de respetar la carretera. Enseñar la cocina sin olvidar que lo importante sigue ocurriendo cuando se baja la bandera. Ahora llega el Giro. Su primera grande. El examen que separa la ocurrencia del proyecto serio.
En Bulgaria se respiraba una ilusión muy concreta dentro de la estructura. No la euforia impostada del que posa para una campaña, sino la emoción de quien sabe que ha recorrido un camino improbable. “Estamos muy emocionados”, reconocía Kittel a este medio durante estas primeras etapas. “Hay mucha gente entusiasta aquí y creo que este inicio tiene un gran potencial”.
Puede que todavía no tengan el presupuesto de los gigantes. Ni la historia de las grandes estructuras del WorldTour. Ni esa pátina de nobleza que da haber cruzado generaciones enteras de ciclismo. Pero tienen algo que hoy empieza a valer muchísimo: personalidad.
Giro Italia Matxin y el Giro de circunstancias de UAE: “Con Almeida teníamos una garantía; sin él tenemos más libertad”
Últimas Noticias