
En 1978, el presidente Wilhelm Neudecker dimitió tras un levantamiento del vestuario del Bayern.
Wilhelm Neudecker fue el presidente del Bayern de Múnich durante un periodo en el que el club ganó tres Copas de Europa consecutivas.
La revuelta 'anarcosindicalista' se refiere a la protesta de los jugadores del Bayern contra la dirección del club, lo que llevó a la dimisión de Neudecker.
La dimisión de Neudecker marcó un cambio significativo en la gestión del Bayern y reflejó tensiones internas en el club durante esa época.

En 1978, Wilhelm Neudecker renunció como presidente del Bayern debido a un levantamiento en el vestuario. Este evento marcó una importante revuelta 'anarcosindicalista' en el club alemán.
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En 1978, Wilhelm Neudecker, el presidente de las tres Copas de Europa seguidas, dimitió ante el levantamiento del vestuario

El Bayern de 1979 tras ganar 2-0 al Ajax en la primera edición del Trofeo Santiago Bernabéu.ARCHIVO MARCA
06:21CEST
Son muchos los entrenadores que pueden ofrecer testimonios del poder del vestuario del Bayern. Por ejemplo, Carlo Ancelotti. También presidentes. A la cabeza de ellos, Wilhelm Neudecker, el Bernabéu del Bayern. El hombre que construyó el equipo de las tres Copas de Europa consecutivas y los 13 títulos entre 1969 y 1976.
En marzo de 1979, el Bayern era un equipo en crisis. Deportiva y económica. Era una enfermedad incubada tiempo atrás. La temporada anterior acabó con Dietmar Cramer, el entrenador de las Copas de Europa ganadas por el Bayern en 1975 y 1976. Su relevo fue el magiar Gyula Lorant. El 12 de diciembre de 1978, los bávaros fueron aplastados en Düsseldorf por el Fortuna: 7-1.
El presidente del Bayern destituyó al húngaro y colocó a un compatriota suyo: Pál Csernai. La mejoría fue ligera y Neudecker optó por una opción de mano dura.
**La de Max Merkel,**Mister Látigo. Los duros métodos del preparador húngaro le habían dado la Bundesliga al TSV 1860 Múnich y al Núremberg, las dos únicas que tienen esos clubes. Y en el Atlético de Madrid había sido campeón de Liga y Copa.

Max Merkel y Luis Aragonés, durante un entrenamiento del Atlético de Madrid.ARCHIVO MARCA
El vestuario del Bayern, alineado con Csernai, puso las orejas tiesas al oír el nombre de Merkel. Avisado del disgusto de sus jugadores, el presidente quiso calmarlos: si sumaban tres puntos en las dos salidas consecutivas que tenían —Eintracht Braunschweig y Mönchengladbach—, se olvidaría de Merkel y del humillante 0-4 de la semana anterior ante el Arminia Bielefeld.
El sábado 17 de marzo el Bayern jugó fatal, pero empató sin goles en el Eintracht-Stadion. En el once estuvieron un Maier febril, Breitner agotado por un problema estomacal que lo tuvo en cama hasta el viernes y un Rummenigge con el tobillo como una bota.
De vuelta a casa, en el aeropuerto de Hannover, los periodistas comunicaron a los jugadores que esa misma mañana Merkel había firmado por dos temporadas. Maier y Breitner se convirtieron en la voz del vestuario.
La decisión fue no entrenar el lunes. Ni después si había cambio de entrenador. Huelga.

Neudecker, con las tres Copas de Europa que ganó el Bayern de forma seguida.FCBAYERN
Al llegar a Múnich**, Maier** telefoneó al presidente para informarle: Wilhelm Neudecker —albañil de profesión, que se unió a las SS el 12 de marzo de 1933 con el carné 89.313—. El presidente montó en cólera. Acusó a Maier de ser un anarquista, cabecilla de la revuelta, de convertir el caso en una protesta sindical. “Habrá nuevo entrenador”, zanjó; “Iremos, pero no entrenaremos”, respondió Maier.
A las diez de la mañana del lunes, los jugadores del Bayern se reunieron en el vestuario de la Säbener Strasse, su ciudad deportiva. Al poco, Neudecker entró hecho una furia y anunció que, ante la postura expuesta por Maier, tiraba la toalla. A mediodía, el Bayern comunicaba la dimisión de su presidente y la llegada del nuevo jefe, Willi O. Hoffmann. Así caía el hombre que cambió la historia del Bayern y de la ciudad. Porque, cuando llegó al cargo, el gigante bávaro era el TSV 1860.
Borussia 1 Bayern 7 1979
Seis días después, el Bayern visitaba al Borussia Mönchengladbach, el equipo que esa temporada ganaría la UEFA. Los bávaros aplastaron al conjunto que entrenaba Udo Lattek, su exentrenador y primer campeón de Europa: 1-7. Tras el partido, todo el equipo del Bayern salió a celebrarlo. Nunca antes había ocurrido.
Csernai fue entrenador del Bayern hasta el 14 de mayo de 1983. Ganó dos Bundesligas y fue subcampeón de Europa en 1982.
Merkel nunca entrenó al Bayern. Pero cobró del club bávaro durante dos años.
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