Match Officials: Michael Oliver to referee Everton vs Manchester City
Michael Oliver confirmed as referee for Everton vs Manchester City match.

El océano está derritiendo la Antártida desde abajo, según un nuevo estudio. Este cambio, temido por los científicos, podría tener un impacto global significativo.
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Ciencia
Un estudio confirma que el calor del océano profundo se está acercando al continente

AntártidaEFE
12:10CEST
El océano profundo está derritiendo la Antártida desde abajo debido al aumento de temperatura del agua.
El derretimiento de la Antártida podría cambiar el mundo tal y como lo conocemos, afectando el nivel del mar y el clima global.
Los científicos detectaron que el calor del océano profundo se está acercando al continente antártico, lo que acelera el derretimiento.
Este estudio es crucial porque confirma un cambio ambiental que los científicos temían y que podría tener consecuencias globales.
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La Antártida ya no está tan protegida como se pensaba. Durante décadas, el continente blanco ha estado rodeado por una capa de agua fría que actuaba como escudo natural frente al calentamiento global. Ese equilibrio, sin embargo, empieza a romperse.
Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Cambridge ha encontrado por primera vez evidencias directas de que el calor del océano profundo se está desplazando hacia el continente antártico. No es una simulación ni una proyección: es un cambio que ya está ocurriendo y que los científicos han logrado reconstruir gracias a décadas de datos oceanográficos.
En concreto, una masa de agua cálida conocida como “agua profunda circumpolar” ha ido expandiéndose y acercándose a la plataforma continental de la Antártida durante los últimos 20 años. El problema es que ese calor no actúa en superficie, sino desde abajo, penetrando bajo las plataformas de hielo y debilitándolas desde su base.
Ese detalle cambia por completo el escenario. Las plataformas de hielo funcionan como un freno natural que contiene los glaciares del interior del continente. Si se debilitan o colapsan, ese hielo terrestre puede desplazarse más rápido hacia el océano, acelerando la subida del nivel del mar.
Y el margen es enorme: el hielo acumulado en la Antártida contiene suficiente agua como para elevar el nivel del mar global en torno a 58 metros. No es un escenario inmediato, pero sí una referencia clara de lo que está en juego si estos procesos se intensifican.

AntártidaEFE
Hasta ahora, la falta de datos continuos había dificultado detectar este tipo de cambios. Las mediciones tradicionales, realizadas por barcos cada varios años, ofrecían solo imágenes puntuales. Para resolverlo, los investigadores han combinado esos registros históricos con datos de dispositivos autónomos (los llamados flotadores Argo) y modelos de aprendizaje automático, logrando así una reconstrucción mucho más precisa de la evolución térmica del océano en las últimas cuatro décadas.
El resultado es contundente: el sistema está cambiando. Donde antes había una barrera de agua fría que protegía el hielo, ahora empieza a abrirse paso una capa más cálida que facilita su deshielo desde abajo. Los propios autores del estudio lo describen con una imagen sencilla: como si alguien hubiera abierto el grifo del agua caliente.
El fenómeno encaja con lo que preveían los modelos climáticos, que ya apuntaban a que el calentamiento global alteraría la circulación oceánica. A medida que disminuye la formación de agua fría y densa, esa “protección” natural se debilita, permitiendo que el agua cálida ocupe su lugar y avance hacia el continente.
Las implicaciones van más allá de la Antártida. El océano Austral juega un papel clave en la regulación del clima global, absorbiendo gran parte del exceso de calor del planeta y participando en grandes corrientes que redistribuyen energía, carbono y nutrientes por todo el mundo. Alterar ese sistema significa introducir cambios en cadena que aún no se comprenden del todo.
Lo que sí queda claro es que este proceso ya no pertenece al terreno de las predicciones. Está en marcha. Y, como suele ocurrir con este tipo de mecanismos, cuando se hacen visibles es porque llevan tiempo avanzando en silencio.
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